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La
verdadera
apuesta
se
efectuará
luego de
tres
negros,
jugando
a
tercera
columna,
y
después
de tres
rojos,
apostando
a
segunda
columna
cuando
el
número
que ha
salido
en la
jugada
anterior
no
corresponda
a
columna
de
postura
y en
este
caso se
jugará a
favor de
la
primera
columna.
Esta
regla se
representa
en la
siguiente
forma:
R-2 N-3
Como el
juego
sobre
colores
negro y
rojo
puede
asimilarse
a un
juego de
columnas,
se elige
la
columna
con
probabilidades
ganadoras
y por
contener
la
mayoría
de los
números
del
color
que
corresponde
jugar.
Resumiendo:
luego de
tres
negros
se
pasará a
confiar
en una
serie de
rojos, y
en lugar
de
apostar
a la
serie
roja se
pasará a
tercera
columna
que
tiene,
como se
ha
dicho,
mayoría
de este
color.
Por
iguales
causas
se
apostará
a
segunda
columna
luego de
la
presentación
de tres
rojos,
ya que
en la
citada
columna,
de los
doce
números
que
contiene,
ocho son
negros.
La
excepción
a esta
jugada,
en forma
general,
se
producirá
cuando
el
último
número
aparecido
pertenezca
a la
columna
en que
se va a
jugar,
apostándose
entonces
a la
primera
columna.
Seguidamente
a los
tres
negros,
corresponde
jugar a
tercera
columna;
perdiéndose
en el
ejemplo
tal
postura,
debe
esperarse
a que se
forme
otro
grupo de
tres
números
de igual
color
para
recomenzar
el
juego.
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